Iván se mudo de la ciudad a un pequeño pueblo, porque sus padres habían decidido que sería mejor que Iván creciera en un ambiente más saludable y seguro, ya que, en la ciudad donde vivía Iván había mucha inseguridad y contaminación.
Había llegado el momento de iniciar la escuela, Iván estaba por cursar el tercer grado de primaria. Muy de mañana, la mamá de Iván se levantó, le preparó el desayuno y después se fueron juntos caminando a la escuela del pueblo. Al llegar a su salón, Iván comenzó a sentirse un poco nervioso, porque no conocía a sus nuevos compañeros, así que intentó hablarle a un niño que estaba a su lado, pero este no le hizo caso.
Al llegar la hora del recreo, todos sus compañeros jugaban en el patio. Iván se quedo solo y muy triste, él también quería jugar, pero nadie lo invitaba al juego, hasta que un día, Carlos, un compañero suyo se le acerco y lo invitó a que jugara con él y sus amigos.
Empezaron a jugar a la pelota, pero los amigos de Carlos se burlaban de Iván y le ponían apodos. Carlos le pidió a sus amigos que no le pusieran apodos a Iván, pero sus amigos solo se rieron. Esto molestó a Carlos y decidió salir del juego junto con su nuevo amigo Iván.
Mientras pasaban las semanas, Iván y Carlos se volvieron muy amigos. Sergio y Lucas, otros compañeros del salón de Iván. también se unieron a ellos y juntos pasaban los momentos más divertidos durante el recreo.
Así como Carlos fue bondadoso con Iván al invitarlo a jugar y hacerse su amigo, tú también puedes ser bondadoso al tratar bien a otras personas y hacerles sentir mejor.

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